Todo sigue igual, todo sigue igual de bien, siguen los amigos que quiero tener. No me puedo quejar.
Algunas chicas me van a entender, en esos momentos que no aguanto más.. me puedo conformar.
Hago lo que quiero hacer, &no me sale mal
algunas cosas me tocó perder, &otras pude ganar.
Tengo la banda que quiero tener, y más de una razón para pensar que todo sigue igual.
Cambiar, no cambió nada llegando hasta donde hoy llegué.
Todo está como estaba, todo está igual de bien.
jueves, 20 de diciembre de 2012
domingo, 9 de diciembre de 2012
Catarsis
(del griego κάθαρσις kátharsis, purificación) es una palabra descrita en la definición de tragedia en la Poética de Aristótelescomo purificación emocional, corporal, mental y espiritual. Mediante la experiencia de la compasión y el miedo (eleos y phobos), los espectadores de la tragedia experimentarían la purificación del alma de esas pasiones.
Según Aristóteles, la catarsis es la facultad de la tragedia de redimir (o "purificar") al espectador de sus propias bajas pasiones, al verlas proyectadas en los personajes de la obra, y al permitirle ver el castigo merecido e inevitable de éstas; pero sin experimentar dicho castigo él mismo. Al involucrarse en la trama, la audiencia puede experimentar dichas pasiones junto con los personajes, pero sin temor a sufrir sus verdaderos efectos. De modo que, después de presenciar la obra teatral, se entenderá mejor a sí mismo, y no repetirá la cadena de decisiones que llevaron a los personajes a su fatídico final.
En las tragedias clásicas, el motivo principal del infortunio es casi siempre la hybris, o el orgullo desmedido que hace a los mortales creerse superiores a los dioses, o que no los necesitan ni les deben honores. Dicho hybris es considerado como el más grave de los defectos, y la causa fundamental de todos los infortunios. De este modo la tragedia también alecciona y enseña al espectador respecto a los valores de la religión clásica. La catarsis es, pues, el medio por el cual los espectadores pueden evitar caer en dicho hybris.
En el psicoanálisis
Josef Breuer y Sigmund Freud, iniciadores del psicoanálisis, retomaron este concepto en sus primeros trabajos, y denominaronmétodo catártico a la expresión o remembranza de una emoción o recuerdo reprimido durante el tratamiento, lo que generaría un "desbloqueo" súbito de dicha emoción o recuerdo, pero con un impacto duradero (y le permitiría luego al paciente, por ejemplo, entender mejor dicha emoción o evento o incluso hablar ampliamente sobre ello).
De CALLE 13
yo lo que quiero es pierdan el control, que fumen &mezclen pepas con alcohol
viernes, 7 de diciembre de 2012
De una Pasión - De Bueyes
Quise olvidarme de la historia
de la historia &la memoria
devorarme los recuerdos los mas locos, los mas cuerdos
Quise esconderme entre tus hojas
novedad de primavera
construirme con tus ojos un alma nueva
Quise marcharme de tu vida &nunca pude
quiero arrancarte de la mía &ya no puedo
Quise taparte las palabras, me hice un nudo en la boca,
quise dormirme en la agonía, que me deja la falopa
Pude vivir así mil años casi llegue a los cuarenta
han pasado tantas vidas que no se, perdí la cuenta
Quise comprarte cada día, cada tarde cada noche
quise comprarte la alegría &solo te compre un coche
Y como el viento yo también quise cambiar dejar esta vida enferma
pero el vértigo &el licor de tu mirar nos arrastraron siempre hasta el mismo lugar
Quiero tenerte tanto, quiero tenerte tanto, quiero tenerte tanto, tanto, que te espanto
Quise cambiarte el apellido, ofrecerte mi frazada, protegerte en mi guarida,
&a vos no te cambia nada
Dije tanto que te amo, que te quiero, que te adoro;
dije tantas, tantas cosas que me transforme en un loro
Quise aferrarme a cualquier cosa, al delirio, a la botella,
me agarre a tu mariposa pero se voló con ella
Y que me importa que me digas que si es rubia &que es divina
que siempre pasa lo mismo &que el amor pronto termina
Y aunque se que existirá dios hoy me la juego entero yo solo quiero el néctar de tu amor
si el pasado que me importa y el futuro que se yo! Quiero tenerte tanto, quiero tenerte tanto, quiero tenerte tanto, tanto, que te espanto
de la historia &la memoria
devorarme los recuerdos los mas locos, los mas cuerdos
Quise esconderme entre tus hojas
novedad de primavera
construirme con tus ojos un alma nueva
Quise marcharme de tu vida &nunca pude
quiero arrancarte de la mía &ya no puedo
Quise taparte las palabras, me hice un nudo en la boca,
quise dormirme en la agonía, que me deja la falopa
Pude vivir así mil años casi llegue a los cuarenta
han pasado tantas vidas que no se, perdí la cuenta
Quise comprarte cada día, cada tarde cada noche
quise comprarte la alegría &solo te compre un coche
Quise saber si estabas linda para mi
si esperabas en el nido &saber si estabas sola
pero me quede dormido
Y como el viento yo también quise cambiar dejar esta vida enferma
pero el vértigo &el licor de tu mirar nos arrastraron siempre hasta el mismo lugar
Quiero tenerte tanto, quiero tenerte tanto, quiero tenerte tanto, tanto, que te espanto
Quise cambiarte el apellido, ofrecerte mi frazada, protegerte en mi guarida,
&a vos no te cambia nada
Dije tanto que te amo, que te quiero, que te adoro;
dije tantas, tantas cosas que me transforme en un loro
Quise probar de tus manzanas &me diste la prohibida, fui por el primer mordisco pero ya estaba mordida
Y encendí una fogata para prendernos fuego quise ser tu incendiario &en verdad soy tu bombero
Quise aferrarme a cualquier cosa, al delirio, a la botella,
me agarre a tu mariposa pero se voló con ella
Y que me importa que me digas que si es rubia &que es divina
que siempre pasa lo mismo &que el amor pronto termina
Y aunque se que existirá dios hoy me la juego entero yo solo quiero el néctar de tu amor
si el pasado que me importa y el futuro que se yo! Quiero tenerte tanto, quiero tenerte tanto, quiero tenerte tanto, tanto, que te espanto
domingo, 2 de diciembre de 2012
Águeda Dabor : de la serie “conversaciones”
Quién te abandonó?
Me preguntaste irónico, sabiendo que la pregunta me hería, sin piedad… Y sangraba lentamente por una herida absurda que me atraviesa, la piel, los sentidos, la mirada, el alma, el camino que emprendiste y mi soledad…
Nadie…
Me preguntaste irónico, sabiendo que la pregunta me hería, sin piedad… Y sangraba lentamente por una herida absurda que me atraviesa, la piel, los sentidos, la mirada, el alma, el camino que emprendiste y mi soledad…
Todo herido… Todo lastimado…
Y luego preguntas… Quién te abandonó?
No debería contestarte, porque si no te has dado cuenta solo… De qué sirven mis palabras…
Si no miras…para qué quieres ver?
Quién te abandonó?
Y luego preguntas… Quién te abandonó?
No debería contestarte, porque si no te has dado cuenta solo… De qué sirven mis palabras…
Si no miras…para qué quieres ver?
Quién te abandonó?
Me preguntaste impiadoso, barrilete sin viento…
Me remontaste al idilio y luego, partiste sin avisar…
No tenías que hacer eso…Yo hubiera entendido la distancia
Lo que no entiendo es el tiempo que no tuvimos…
Quién me abandonó?
Me remontaste al idilio y luego, partiste sin avisar…
No tenías que hacer eso…Yo hubiera entendido la distancia
Lo que no entiendo es el tiempo que no tuvimos…
Quién me abandonó?
Nadie…
Si no estabas…
Quién te amó?
La única loca enamorada, que pudo hacerlo, enfrentando la verdad de tu ausencia…
Pero quién le explica al corazón, cuándo debe latir?
Todo dolor inútil y sin remedio…
Todos los cielos vacíos…
Todos los mares en calma…buenos para las orillas…innecesarios para las tormentas…
Quién te abandonó?
Nunca pude explicártelo…explicármelo….
Quién te amó?
La única loca enamorada, que pudo hacerlo, enfrentando la verdad de tu ausencia…
Pero quién le explica al corazón, cuándo debe latir?
Todo dolor inútil y sin remedio…
Todos los cielos vacíos…
Todos los mares en calma…buenos para las orillas…innecesarios para las tormentas…
Quién te abandonó?
Nunca pude explicártelo…explicármelo….
Del leer y escribir -
Así habló Zaratustra
Friedrich Nietzsche
Friedrich Nietzsche
(...)
Todos nosotros somos guapos, borricos y pollinas de carga. ¿Qué tenemos nosotros en común con el capullo de la rosa, que tiembla porque tiene encima de su cuerpo una gota de rocío? Es verdad: nosotros amamos la vida no porque estemos habituados a vivir, sino porque estamos habituados a amar.
Siempre hay algo de demencia en el amor. Pero siempre hay también algo de razón en la demencia. Y también a mí, que soy bueno con la vida, paréceme que quienes más saben de felicidad son las mariposas y las burbujas de jabón, y todo lo que entre los hombres es de su misma especie.
Ver revolotear esas almitas ligeras, locas, encantadoras, volubles – eso hace llorar y cantar a Zaratustra. Yo no creería más que en un dios que supiese bailar. Y cuando vi a mi demonio lo encontré serio, grave, profundo, solemne: era el espíritu de la pesadez – él hace caer a todas las cosas.
No con la cólera, sino con la risa se mata. ¡Adelante, matemos el espíritu de la pesadez! He aprendido a andar: desde entonces me dedico a correr. He aprendido a volar: desde entonces no quiero ser empujado para moverme de un sitio. Ahora soy ligero, ahora vuelo, ahora me veo a mí mismo por debajo de mí, ahora un dios baila por medio de mí.
Todos nosotros somos guapos, borricos y pollinas de carga. ¿Qué tenemos nosotros en común con el capullo de la rosa, que tiembla porque tiene encima de su cuerpo una gota de rocío? Es verdad: nosotros amamos la vida no porque estemos habituados a vivir, sino porque estamos habituados a amar.
Siempre hay algo de demencia en el amor. Pero siempre hay también algo de razón en la demencia. Y también a mí, que soy bueno con la vida, paréceme que quienes más saben de felicidad son las mariposas y las burbujas de jabón, y todo lo que entre los hombres es de su misma especie.
Ver revolotear esas almitas ligeras, locas, encantadoras, volubles – eso hace llorar y cantar a Zaratustra. Yo no creería más que en un dios que supiese bailar. Y cuando vi a mi demonio lo encontré serio, grave, profundo, solemne: era el espíritu de la pesadez – él hace caer a todas las cosas.
No con la cólera, sino con la risa se mata. ¡Adelante, matemos el espíritu de la pesadez! He aprendido a andar: desde entonces me dedico a correr. He aprendido a volar: desde entonces no quiero ser empujado para moverme de un sitio. Ahora soy ligero, ahora vuelo, ahora me veo a mí mismo por debajo de mí, ahora un dios baila por medio de mí.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
